Viajar en tren, por poco dinero
La inmensidad australiana hace que en muchas ocasiones (en casi todas), pensemos en tomar un avión para movernos por el país/isla/casi continente.
Pero, existen opciones, como el Backtracker Rail Pass, de Rail Australia, el operador de trenes de ese país, que nos permiten tomar abonos por 14 días, 1 mes, 3 o 6 meses, con valores muy asequibles, y que nos permiten, sobre todo, disfrutar de la experiencia de viajar y conocer el país en todo su esplendor, no solo las ciudades y puntos más turísticos.
Pagaremos 218 dólares australianos por uno de 14 días, pero 380 por uno de seis meses. (un dólar australiano equivale a casi 0,60 centavos de euro), pero aquí, o en otros sitios, pueden realizar una conversión más especifica.
Es bello ver a los canguros, pero mas bello es hacerlo en su hábitat natural, desde la ventana de un tren.
Fotografías por Chris&Steve

La verdad es que es un continente impactante. Yo tengo la suerte de haber estado en Sidney y, aparte de la ópera, no hay que perderse el gran parque que está al lado, con un montón de cacatuas que te comen en la mano, ibis o murcielagos de la fruta (zorros grises). En n lado del parque, junto a la bahía, se ven unas magníficas puestas de sol con la ópera (hay tickets para estudiantes a buen precio) y el puente de fondo. El acuario de Sidney es imprescindible para ver ornitorrincos, tiburones, cocodrilos y cientos de peces de colores de la Gran Barrera. Es interesante subir a la torre panorámica (mejor al final del día, para también tener impactantes vistas de noche) y cruzar la bahía para ver el zoo con animales de oceanía. En el invierno de allí (verano aquí) no merece mucho ir a Bondi Beach o a Manly. Junto a la embajada de España hay una zona de pubs españoles, por si te da la morriña de ver un telediario de mediodía a las 12 de la noche o hblar un poco español (hay bastantes emigrantes de aquí). Desde el embarcadero, hay viajes aguas arriba del río Parramatta hasta la villa olímpica (se pasa debajo del puente con bonitas vistas de las orillas y sus casas coloniales).
En un viaje en tren se puede ir hasta las Montañas Azules, parque natural lleno de eucaliptus en el que están las caprichosas Three Sisters (tres picos rocosos unidos por una pequeña pasarela). Si bajas andando a recorrer el parque es útil coger el funicular de subida.
Otra buena recomendación es coger un vuelo barato hasta Brisbane. Por poco dinero se puede hacer un crucero para ver ballenas jorobadas. Es casi seguro verlas. Primero, los chorros de vapor de agua y, después, se suelen acercar al barco (son curiosas y ya no las cazan, como hasta mediados del XX en este importante puerto). A orillas del río está la universidad, con museos, teatros y un parque-paseo muy bonito y amplio. En autobús, se va río arriba hasta Lone Pine, un gran zoo en el que se ven muchas variedades de canguros en semilibertad (se les puede dar de comer), koalas, demonios de Tasmania, wombads, equidnas, emúes, dingos y kookaburras. Imprescindible.